La Escuela de Otoño del voluntariado pone en valor el derecho a la accesibilidad tecnológica de los colectivos vulnerables

La sociedad está en plena transformación digital y las entidades del Tercer Sector y el voluntariado “no pueden quedarse de perfil” ante un cambio que afecta de forma directa a las personas que acuden a los centros y participan en los programas que gestionan. Así se ha puesto de manifiesto en la Escuela de Otoño, organizada por la Plataforma del Voluntariado de España (PVE), que ha reunido en Valencia a representantes del tejido social de todo el territorio nacional bajo el lema “Solidaridad que amarra derechos”. Este encuentro de formación –que ya alcanza su 27 edición- ha servido para fomentar el intercambio de experiencias, compartir ideas y aprender a mejorar los servicios y las respuestas que ofrecen distintas organizaciones sociales en un contexto de incertidumbre global y cambio tecnológico.

“Tenemos que reclamar a las instituciones que incorporen cláusulas sociales que obliguen a las empresas licitadoras de software a cumplir todos los estándares de seguridad y accesibilidad y porque no debemos dejar a nadie fuera de este proceso”, ha remarcado el técnico informático de Patim, Vicent Escorihuela, durante su intervención en la mesa de experiencias que ha abordado el Derecho a la accesibilidad o tecnología del privilegio. “Ante una evolución tecnológica de tanto calado y repentina, es necesario establecer una isla analógica durante una generación para que ninguna persona quede excluida por cuestión de competencias y capacidades digitales”, ha insistido, consciente de que frente a este proceso, el voluntariado y el Tercer Sector suplen desde hace tiempo una labor para reducir el impacto de la brecha tecnológica, que tendrían que realizar las distintas administraciones.

La Escuela de Otoño ha puesto en valor la acción del voluntariado. Durante las tres jornadas, en el Ágora CaixaForum de Valencia se han desarrollado talleres, conferencias y mesas de debate poniendo el foco en la importancia de la tarea voluntaria para la recuperación económica y social necesaria para la sociedad del momento, la diversidad e inclusión en el voluntariado, los diferentes proyectos europeos y los desafíos que supone la transformación digital.

Luciano Poyato, presidente de la PVE, tuvo palabras de recuerdo para la situación que se vive en Ucrania y remarcó que “la solidaridad sigue en aumento”. Una reflexión que amplía la resonancia de las palabras del profesor Pablo Benlloch, quien insistió – en la jornada inaugural- que en este nuevo entorno “el voluntariado tiene que buscar el equilibrio entre prestar servicios y transformar la realidad”.

Fuente –> patim.org