Grupo de padres: los cimientos de Aclad

Aclad continúa desarrollando su labor diaria sin alejarse nunca de sus orígenes, de su razón de ser. El germen de esta asociación se remonta al año 1979, cuando un grupo de padres, cuyos hijos padecían graves problemas por consumo de heroína, acudieron a una Comisaría de Valladolid en busca de ayuda. Fue allí donde comenzaron 38 años repletos de un sinfín de situaciones acompañadas de sentimientos enfrentados.

El camino no ha sido nada fácil, tal es así que cada progreso siempre ha ido aparejado de una lucha incesante… La falta de conocimiento sobre la problemática a largo plazo, el rechazo a lo desconocido o la carencia de recursos para abordar determinados conflictos han sido algunos de los múltiples obstáculos ante los que nos hemos encontrado, a lo largo de esta andadura. Afortunadamente, gracias a la perseverancia mostrada, sobre todo en los momentos más arduos, y al afán de superación que siempre ha caracterizado a esta ONG, las dificultades se han ido subsanando.

Aclad prosigue con su trabajo impregnado de la esencia que le ha caracterizado en todas las coyunturas: el ofrecer apoyo al afectado, así como a su familia o las personas de su entorno. Este es el compromiso que ha marcado, en cada uno de sus pasos,  y le ha hecho crecer.

Desde el mismo año de su fundación, esta entidad comenzó con el Programa de Familias y Grupo de Padres. “La presidenta y precursora de esta asociación, María Guitiérrez-Cortines comprendió que la psicología y el trabajo social podían ser clave a la hora de abordar la problemática existente”, explica una de las trabajadoras de Aclad. Los profesionales, en la actualidad, mantienen la misma línea de actuación empleada en la década de los 80. Esta dinámica de intervención o trabajo familiar resulta clave en la mejora del tratamiento de aquellas personas con problemas derivados del consumo de sustancias psicoactivas.