Adicción y delincuencia: Retos en el camino de la deshabituación y la inserción social

La adicción [1] es uno de los principales factores de riesgo que pueden observarse en las personas delincuentes, tanto  a la hora de cometer el primer delito como para prolongar su carrera criminal. La mayoría de sus delitos están relacionados con infracciones contra el patrimonio y la salud pública (primera causa de encarcelación tanto para hombres como mujeres, según datos de Estadística Penitenciaria de julio de 2019), lo que se denomina delincuencia funcional ya que es muy frecuente que la adicción conlleve un importante gasto económico que conduce a la persona a tener muchos problemas para costear su consumo.